Oh là là, París
Muy de mañana comenzamos el día, a la hora prevista nos concentrábamos en el Centro comercial Plaza con nuestra maleta e ilusionados. En la despedida se percibía emoción, nerviosismo y alguna que otra lágrima.
Inquietos y parlanchines ya en el autobús daba inicio nuestra aventura en el camino hacia Sevilla no parábamos de comentar anécdotas de la preparación del viaje. llegamos a Sevilla y comenzó el embarque, y posteriormente el paso por el control de seguridad, lo de siempre : que se olvida la tarjeta de embarque, que se me olvidó sacar los líquidos…, anécdotas para contar.
Ya subidos en el avión se notaba los nervios de los que hacían por primera vez un viaje en avión. Gracias a Dios el viaje se desarrolló sin ninguna incidencia y las 9.30 h. tomaba tierra avión. Recogidas las maletas, subimos en el autobús camino del Hotel. Depositadas estas en el hotel, unos fueron a por las tarjetas para el metro, otros a buscar un Fotomatón, hacerse las fotos para la tarjeta por que se habían quedado en España (la máquina se quedó con 5 €, y se estropeó y hubo que buscar otra) el Resto se fue a la Place des Vosges, allí nos concentramos todos y comenzamos las primeras visitas.
Descubrimos el París del imperio con su distribución por distritos, el Archivo Nacional, Centro de Arte Moderno “Pompidou”, las iglesias de Saint Merry y S´Eustaquie, la Place de la Ville y Hotel del Ville (Ayuntamiento). Y entramos por primera vez en el metro haciendo uso de nuestra tarjeta todas menos una funcionaron correctamente, se pidió la ayuda a los responsable del metro y todos solucionado.
De regreso al hotel se distribuyen la habitaciones, ducha rápida y a cenar. La mayoría ha optado por acostarse rápido y recuperar fuerza para mañana que si el día es como hoy vamos a necesitarlas
Pedimos a la Virgen del Carmen que guíe nuestros sueños.
He tenido problemas técnicos con la línea, parece que se han solucionado




